Síndrome de Cauda Equina: Causas, Síntomas y Tratamientos

Síndrome de Cauda Equina

El dolor lumbar es una de las afecciones crónicas más prevalentes en todo el mundo, que afecta a adultos de tan solo 18 años, y empeora con la edad [4]. Las intervenciones típicas para aliviar el dolor lumbar implican ajustes en   factores de estilo de vida como la carga de trabajo, el apoyo social y la fisioterapia, con casos muy raros que requieren la admisión a una sala de emergencias [2].  Sin embargo, el dolor de espalda intenso también puede ser un síntoma de una condición menor conocida o mal diagnosticada [3][4]. Por ejemplo, el Síndrome de Cauda Equina (SCE) es una afección poco frecuente que normalmente requiere tratamiento quirúrgico inmediato para evitar complicaciones excretoras graves (incontinencia) y daño permanente a los nervios [5][7]. 

La cauda equina, en latín para «cola de caballo», es un haz de raíces nerviosas espinales que se originan cerca del extremo distal de la médula espinal que envían y reciben impulsos nerviosos a órganos pélvicos y extremidades inferiores [3] [4] [7]. El daño a la cauda equina puede provocar síntomas repentinos y graves que interrumpen las funciones motoras y sensoriales de las extremidades inferiores, la vejiga y los intestinos [3][5]. Típicamente, este daño surge de la compresión y la inflamación de las raíces nerviosas, causada por una hernia de disco en la región lumbar [3][7]. Las causas comunes de una hernia de disco lumbar incluyen la presión excesiva de la carga o la tensión de los movimientos de torsión repentinos [6]. Otras causas incluyen, pero no se limitan a las infecciones e inflamación de la columna vertebral, traumatismo lumbar de la columna vertebral, lesiones y tumores de la columna vertebral, estenosis espinal, y hemorragias espinales [5][7]. 

La gravedad de los síntomas varía dependiendo del grado de compresión y el número de nervios lesionados [5][6]. Para algunos pacientes, la aparición de los síntomas de cauda equina puede desarrollarse dentro de las 24 horas (inicio agudo) o durante semanas y meses (inicio gradual) [5]. Los indicadores sintomáticos típicos del SCE incluyen dolor lumbar intenso, debilidad, hormigueo o dolor agudo y caliente en una o ambas piernas y/o «región del sillín» (ingle, glúteos, genitales, muslos superiores), inicio reciente de la disfunción de la vejiga y el intestino y/o incontinencia, y pérdida de reflejos en las extremidades inferiores [3-7]. Los pacientes se clasifican típicamente en dos categorías: CES-R (retención urinaria) y CES-I (un síndrome incompleto) [4]. Además de un cribado diagnóstico con una resonancia magnética, Gardner y otros sugieren la implementación de una prueba de sensibilidad con el fin de discernir los déficits neurológicos «auténticos» de retención de la vejiga [4]. 

Como se mencionó anteriormente, el síndrome de cauda equina generalmente requiere hospitalización inmediata y cirugía de descompresión rápida con el fin de reducir los síntomas de la disfunción neurológica y evitar la incontinencia y parálisis permanente [3][4]. Al igual que con la mayoría de las condiciones neurológicas, cuanto antes sea el diagnóstico y el tratamiento posterior, mayor será la probabilidad de recuperación con un daño neurológico mínimo duradero [1][4] [5]. Idealmente, el CES se trata temprano en un plazo de 24 a 48 horas para obtener la mejor oportunidad de recuperación sensorial completa [1][4]. Sin embargo, la cirugía no necesariamente erradica la posibilidad de resultados irreversibles [6]. Es importante señalar que la rareza y variabilidad del SEA contribuye a un diagnóstico erróneo y al retraso del tratamiento, contribuyendo a su «posición prominente en el campo medicolegal» [4]. Si bien la atención del SCE ha aumentado en el campo médico, es crucial que los pacientes y los médicos estén informados y conscientes de este raro síndrome. 

Referencias 

1. Bečulić, H., Skomorac, R., Jusić, A., Alić, F., Imamović, M., Mekić-Abazović, A., Efendić, A., Brkić, H., & Denjalić, A. (2016). Impact of timing on surgical outcome in patients with cauda equina syndrome caused by lumbar disc herniation. Medicinski Glasnik : official publication of the Medical Association of Zenica-Doboj Canton, Bosnia and Herzegovina, 13(2), 136–141. https://doi.org/10.17392/861-16  

2. Buruck, G., Tomaschek, A., Wendsche, J., Ochsmann, E., & Dörfel, D. (2019). Psychosocial areas of work life and chronic low back pain: a systematic review and meta-analysis. BMC musculoskeletal disorders, 20(1), 480. https://doi.org/10.1186/s12891-019-2826-3  

3. Cauda Equina Syndrome. American Association of Neurological Surgeons. https://www.aans.org/en/Patients/Neurosurgical-Conditions-and-Treatments/Cauda-Equina-Syndrome 

4. Gardner, A., Gardner, E., & Morley, T. (2011). Cauda equina syndrome: a review of the current clinical and medico-legal position. European Spine Journal: official publication of the European Spine Society, the European Spinal Deformity Society, and the European Section of the Cervical Spine Research Society, 20(5), 690–697. https://doi.org/10.1007/s00586-010-1668-3  

5. Hoy, D., Bain, C., Williams, G., March, L., Brooks, P., Blyth, F., Woolf, A., Vos, T., & Buchbinder, R. (2012). A systematic review of the global prevalence of low back pain. Arthritis and Rheumatism, 64(6), 2028–2037. https://doi.org/10.1002/art.34347  

6. Kapetanakis, S., Chaniotakis, C., Kazakos, C., & Papathanasiou, J. V. (2017). Cauda Equina Syndrome Due to Lumbar Disc Herniation: a Review of Literature. Folia Medica, 59(4), 377–386. https://doi.org/10.1515/folmed-2017-0038 

7. Villavicencio, A. Cauda Equina Syndrome (2016). Cauda Equina Syndrome. Spine-Health. https://www.spine-health.com/conditions/lower-back-pain/cauda-equina-syndrome